19 de enero de 2010
7 de diciembre de 2009
PAUL NASCHY en DVD
Jacinto Álvarez Molina, conocido por su nombre artístico Paul Naschy y apodado el 'Boris Karloff' español, era actor, guionista y director de cine de terror con un centenar de películas rodadas a lo largo de su carrera.
Molina era licenciado en Arquitectura y siete veces Campeón de España de Halterofilia, pero el cine siempre atrajo su atención, sobre todo el de terror, y en 1967 debutó como protagonista en la película 'La marca del hombre lobo', de Enrique López Eguiluz, un papel que le perseguiría en 'La noche de Valpurgis', de León Klimovsky; 'El retorno del hombre lobo', que el mismo dirigió en 1980, o 'Licántropo: El asesino de la luna llena', dirigida por Francisco Rodríguez Gordillo en 1996.
Paul Naschy, que ha sido Presidente del Círculo de Escritores Cinematográfico y Medalla de Oro al Mérito en Bellas Artes, también ha rodado comedias, cintas policíacas, de acción y aventuras, como 'La batalla del porro' (1982), de Joan Minguell, o 'El último kamikaze' (1984), de Jacinto Molina.
Vivió en Japón durante seis años, en donde rodó documentales sobre la cultura española como 'El Museo del Prado' (1980), 'El Palacio Real' (1981) o 'El Escorial'.

Europa, siglo XVI. Condenado a convertirse en hombre lobo las noches de luna llena a causa de una maldición lanzada sobre su antepasado Irineus Daninsky, Waldemar busca desesperadamente una cura. Así descubre la existencia de un sabio en Japón que parece conocer el antídoto para su mal.
¿Qué sucedería si el mismísimo Satanás viniese a la Tierra para vivir como un hombre en la época de los Reyes Católicos? Paul Naschy nos lo descubre en El Caminante. El diablo llega a la tierra bajo la piel de Leonardo, un peregrino que robará, traicionará, mentirá y asesinará a todo aquel que se cruce en su camino para descubrir que la maldad del hombre sobrepasa con creces la de las huestes del Averno.
Francia, siglo XVI, tres miembros de la inquisición recorren el país torturando, juzgando y condenando a todo aquel sospechoso de brujería. Llegados a uno de sus destinos, se hospedan en la casa del alcalde de la localidad. Bernard de Fossey, uno de los recién llegados y juez inquisidor,
queda prendado de la belleza de la hija mayor del alcalde. Ésta, que sospecha que la muerte de su amado ha sido provocada por Bernard a causa de los celos, se introducirá en las artes de la brujería con el fin de comprometer al magistrado ante sus compañeros. La ambición desmedida
de uno de los ayudantes de Bernard por quitarle el puesto hará el resto.
en la hoguera siendo objeto de su maldición. Una maldición que se cumple años después, en el siglo XIX, cuando Waldemar Daninsky Daninsky sufre las consecuencias de los actos de su antecesor…
Un asesino a sueldo, que se hace llamar "Kamikaze", utiliza crueles métodos para llevar a cabo sus trabajos. Pronto deberá enfrentarse a un viejo conocido con el que tiene una cuenta pendiente. Un film atípico en la filmografía de Paul Naschy repleto de acción y sensualidad.
Mientras saquean la cripta de un viejo castillo en busca de objetos de valor, dos zíngaros descubren una cruz de plata clavada en el pecho de un cadaver. Al extraerla, el muerto vuelve a la vida transformado en hombre lobo, acabando con la vida de los dos gitanos. Es Waldemar Daninsky, quien recurririrá a dos doctores húngaros en un intento de encontrar la cura a su maldición.
Tras lograr resucitar a la momia del Faraón Amenhotep, el sumo sacerdote egipcio Assad Bey
deberá mantenerla con vida calmando su sed de sangre, así que recorrerá las calles de Londres en busca de jóvenes vírgenes para ofrecérselas como sacrificio.
Un descendiente de Alaric de Marnac (El espanto surge de la tumba, El mariscal del Infierno) llega, junto a su esposa enferma del corazón, a una casa solariega sobre la que pesa una terrible
maldición ancestral, que desencadenará el horror dando lugar a una terrible espiral de intriga,
sexo y violencia.
18 de noviembre de 2009
LAS COSAS DEL [QUERER]
El último cine pseudo-independiente norteamericano tiene la encomiable sutileza de endulzar historias complejas. Lo hace con una serie de ingredientes muy característicos: desde la elección de protagonistas (actrices y actores que iluminan la pantalla), la música se convierte en un personaje más, ritmo de diálogos vertiginoso. Este cine que asume su comercialidad como síntoma de supervivencia, declara su paternidad en ALTA FIDELIDAD y su edad de oro en MISS SUNSHINE, JUNO y esta última propuesta.
Todas ellas se detienen en analizar nuestra forma de vincularnos. La familia disfuncional, la joven embarazada y la búsqueda del amor son los pretextos para abordar un tema intrínseco en nuestros días: cómo nos relacionamos con las/los que nos rodean. Tom (Joseph Gordon-Leavitt), el protagonista, ejemplifica la desazón de no entender su soledad y de nuestra incapacidad de expresar nuestros sentimientos. Y es que Tom se enamora de Summer (Zoey Deschanel). Ella no.
Además de la fluidez narrativa, potenciada por la discontinuidad temporal y la química entre los dos protagonistas, la película de Marc Webb, desde el primer fotograma, nos propone su tesis. Ésta se desarrolla en un único punto de vista, el de Tom. Y es que en las cosas del querer, el amor lo ciega todo y sólo vemos una parte del asunto. Tom se preocupa sólo de sus sentimientos, y el desarrollo del metraje nos hace partícipes de los estados de ánimo (felicidad, odio, frustración, dolor, etc.) por los que pasa en los diferentes fragmentos (instantes) de su relación con Summer. Su egoísmo hace que intentar entender al otro, en este caso, Summer. Hasta ese momento, ni un solo “te quiero”, ni una sola escena de sexo al uso, ni un solo indicio de sentimentalismo barato (tan presente en las comedias románticas)…sólo, al final, en el que ella le muestra su amor a él. Por fin, conocemos que sintió Summer durante esos quinientos días.
El último cine pseudo-independiente norteamericano le pone una sonrisa al desamor y, como si de una sesión de terapia se tratara, nos sentimos mejor al saber que hay mil y una cosas más trágicas por las que ponerse a llorar.
[Amar, tener cariño, voluntad o inclinación a alguien o algo]
15 de noviembre de 2009
ESTUDIO CRITICO SOBRE LOS [RUBIOS] de Gustavo Noriega
[Dicho especialmente del cabello: De color parecido al del oro. Se dice también de la persona que lo tiene]
