7 de enero de 2009

[Viaje]

[Acción y efecto de [viajar]. Trasladarse de un lugar a otro, generalmente distante, por cualquier medio de locución]

Dos películas. Dos viajes. Físico e interior. Dos motivaciones. Una forzosa, la otra voluntaria. La primera la de Inés (Ana Katz) en UNA NOVIA ERRANTE; la segunda el periplo de Chris (Emile Hirsch) en INTO THE WILD. Los dos transitan un difìcil y desafiante camino, el de la soledad.

Inés, de repente, se encuentra sola. Abandonada por Miguel, su pareja, se resiste a creer que todo ha terminado e insiste, llamada tras llamada, en convencerse que hay posibilidad de rescatar ese amor. Mientras tanto deambula en un lugar de la costa, sin saber muy bien qué hacer. El azar le llevó a encontrarse consigo misma. Sigue enamorada de Miguel y la única contención, por desgracia para ella, será el reencuentro con su familia.

Chris, de repente, decide estar solo. Abandona todo lo que le ata a un mundo material y se resiste a cumplir los preceptos de una sociedad competitiva e inhumana. Con paso firme, comienza un camino sin retorno, ese que le llevará a descubrirse como persona en relación, plena, con la naturaleza. Su huida/búsqueda le llevó a encontrarse consigo mismo, con sus fortalezas y debilidades. Evitará, por todos los medios, que su familia conozca su paradero.

El mismo viaje de cada uno de nosotros frente al celuloide...siempre en soledad.

[+] El viaje a ninguna parte

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